Si algo funciona, no lo toques
En mis ociosas mañanas (todas), la rutina es la nota dominante: levantarme, ducharme, desayunar, ponerme al día con Twitter, etc. Y, gracias a las 900 personas a las que sigo, es inevitable toparse con algo que llame la atención. Después de chinchar un rato a mi amiga @isa_solano9 por su nuevo corte de pelo, me fijé que había tuiteado un link al artículo paródico sobre Morón de la Frontera en la Frikipedia. Como hacía mucho tiempo que no lo veía, me decidí a entrar, dispuesto a echar unas risas con la muy inteligente y razonablemente poco ofensiva caricatura de mi pueblo, la radiografía de los barrios, los lugares emblemáticos, la descripción de las tribus urbanas (destacando los canis y los capillitas) o la relación de los bares y la Cruzcampo (por cierto, algún día tengo que escribir algo sobre la progresiva “puesta en forma” de Gambrinus) con los orígenes de Morón. Recuerdo que me hacía muchísima gracia una frase sobre los proveedores de cerveza y su negativa a darnos más datos sobre los alrededores de la población. Afortunadamente, esto no lo han cambiado.
Y es que me he llevado una decepción tremenda cuando, al entrar y verlo editado, he comprobado que el artículo ha mutado con la inclusión de párrafos absurdos, lejos de las finas hiladas del inteligente humor que caracterizaban al artículo original (cualquiera diría que lo he escrito yo, pero ojalá tuviese yo esa capacidad) pero muy cerca de una corriente muy hipster y nueva que detecto cada vez más en ciertos sectores de la población moronense, consecuencia de la nueva forma de pensar de la juventud producto de zapaterismo ilustrado nuestro tiempo de “desencanto social” de papá. En la sección “El Centro” podemos encontrar numerosos ejemplos de esto:
Para comprobar la extensión del centro, debemos situarnos en la Plaza del Ayuntamiento y seguir el olor a taco de billetes hasta que lo perdamos o disminuya a clase media u obrera.”
..destacando aquí el Estrafalarius o Stradivarius, centro de reunión para niñas consumistas que hacen girar la maquinaria del capitalismo…
¿Soy el único al que le parece estar ante una especie de mítin político que intenta ser gracioso? Esto son un par de frases sueltas, sin gracia, pero que refleja muy fielmente el espíritu de esos “en Morón no puedes progresar”, “el pueblo me corta la vida”, “Morón está muerto”, “Morón está estancado” y demás especímenes que todos los moronenses sabremos reconocer, incluso poniendo caras, nombres y apellidos. Aunque, si tenemos que hablar de consignas políticas sin humor en una web HUMORÍSTICA, tenemos que deteneros en el párrafo que habla del Ayuntamiento, haciendo referencia de manera obligada al nombramiento de María Auxiliadora como Alcaldesa Honoraria de Morón. Yo también haría comentarios irónicos sobre esto, aunque alguno se extrañe, pues como todos los que me conozcan saben, soy cristiano y además salesiano, por lo que es “mi” Virgen. Sin embargo, soy capaz de escribir (y acepto que otros escriban) de forma cómica sobre el asunto, sabiendo que la ofensa no es mi meta, sino hacer reír. Y el párrafo en cuestión trata de ser cómico/sarcástico/irónico, pero se queda en otra mueca infantil.
El usuario que editó (o los usuarios) y estropeó el artículo no sólo cometió la tropelía de incluir su propio material cutre y pobre, sino que se atrevió a modificar muchas de las cosas escritas por el autor anterior, especialmente en lo que a los barrios y sus personajes y sitios ejemplares se refiere. Si uno lee el artículo por primera vez, notará que hay grandes altibajos de calidad. Las partes gloriosas (como la de la Semana Santa o el diccionario moronés) no han sido retocadas, sino que pertenecen al artículo primigenio. Las partes con faltas de ortografía, cantinela obrera (¡¿!?) y un sentido del humor más bien pésimo, son del terrorista del humor. Desde aquí, si el autor original me lee, le pido que arregle el desaguisado, que seguro que tiene alguna copia. Y, desde aquí también, le pido al vándalo que ha perpetrado eso que pida disculpas públicamente por su falta de gracia y de respeto.