Las amenazas de Freixa

Los guardianes del señorío del Madrid (prensa catalana, directivos culés, gente de a pie que ni pincha ni corta, etc. Voces autorizadas para hablar del Madrid) andan revueltos de nuevo. El asunto está más que requetemanido: la negativa del Real Madrid a poner el culo en pompa y ceder su estadio, repito, su estadio, para la final de la Copa del Rey (de España) que se disputará entre el Barcelona y el Bilbao, desatándose así la polémica por el pisoteo constante que el clan nazi, fascista y anticatalán (a los de Bilbao los podemos dejar tranquilos, de momento, porque el único fantasma que tienen está en el banquillo, pero no abre demasiado la boca) somete a los valores del club y su señorío, todo obra de ese portugués que maneja a su antojo al imperialista de Florentino (nótese el sarcasmo). Esto debería ser un hecho más que anecdótico, pues el estadio Santiago Bernabéu es del Madrid, y si éste dice que no, es que no. Y punto.

Pero, ¡ay!, resulta que el Madrid está en una situación inmejorable, con la ventaja sobresaliente en Liga, en un estado de forma envidiable, una eliminatoria plácida a priori y sin atisbo de fisuras en el vestuario. Todo por culpa de un Mourinho que se está cargando a la prensa y el fútbol españoles con todo esto. Normalmente, a estas alturas se estaría especulando con los miles de sustitutos al banquillo (aunque ahora que Míchel no suena, no sé qué harían), fichajes y demás. Y en Barcelona estarían con sus dogmas sobre la cantera y el fúpbol. Pero no. Así que el foco de atención debe ser que el Madrid no cede su estadio para la final demostrando poca clase y poniendo en peligro ese señorío que se ataca o defiende cuando conviene.

Y la imagen visible de este paripé es el portavoz del Barça, Toni Freixa. Parecía que Rosell era el único dentro de la Junta que provocaba subidas de pan con sus declaraciones estúpidas, prepotentes y a destiempo. Pero resulta que hay otro que le supera, y mucho. El tal Freixa está cobrando un protagonismo absoluto desde que surgió la idea en Can Farsa de poder consumar la vendetta contra Mou por estropear el portugués el camino hacia aquella final de la Champions 2010 en el templo madridista. Porque es el único motivo por el que los culés quieren el Bernabéu: la provocación que supondría ganar en el estadio blanco.

Como decía, cada vez que Freixa abre la boca, el titular está garantizado con declaraciones que dejan al Jar Jar Binks de mi entrevista de ayer a la altura del Nobel. Frases como “la final debería ser un honor para el Bernabéu” o el repentino interés por el beneficio que supondría para la hostelería de la capital, son motivos más que suficientes como para prohibirle la entrada de por vida en el estadio. Pero la palma se la lleva con unas declaraciones en las que dice lo siguiente: “No queremos polemizar (con la RFEF) a pesar de que tenemos motivos de sobra para ello”.

Y se queda tan pancho. ¿Qué motivos puede esgrimir un club como el F.C. Barcelona para amenazar con polémicas a la FEF, que tanto le ha dado al club en los últimos 8 años? ¿Acaso mencionará el señor Freixa que la FEF tardó mucho en ignorar el episodio del cochinillo y la botella de whisky? ¿O le reprenderá por haber pasado de largo el plantón del equipo en la Copa del Rey? ¿Hablará, quizás, de cuando el Barcelona se negó a ceder el Camp Nou para la final de 2004? A esto sí que ha contestado con una respuesta a la altura de su personaje: “Lo de 2004 no me consta en absoluto, la determinación de la sede se debió hacer con las preferencias normales. No me consta que el Barcelona hiciera absolutamente nada”. Independientemente de que esto sea cierto o no, nadie tendría que justificar el no querer ceder su casa para algo que no le agrada. Nadie lo hizo en su día con el club catalán. ¿Por qué esta movida con el Madrid? Pues por eso mismo, porque es el Madrid. Pues nada, yo animo al señor Freixa a polemizar cuanto quiera. Pero deje al Madrid en paz, aunque vencer su madriditis sea algo superior a sus fuerzas.

Entrevista Creativa

En este nuevo cuatrimestre que acaba de empezar me encuentro con una asignatura llamada Literatura y Periodismo (creo que no hace falta explicar en qué consiste). Según la profesora, será una asignatura teórica y práctica, con comentarios de texto y esas cosas. Nada nuevo bajo el sol. Tiene unas cuantas prácticas optativas (momento en el que el cerebro suele desconectar un poco), como una especie de ensayo sobre algún articulista, algún trabajito sobre una novela periodística ficticia (como “A Sangre Fría”, de Capote), una entrevista de creación…

-¿Cómo? ¿Una entrevista de qué?

-De creación.

-¿Y eso de qué va?

Pues eso, una entrevista en la que te inventas las declaraciones del entrevistado, lo que te da la posibilidad de hacer una entrevista a quien (o a lo que) quieras. Es una clase de entrevista de la que he visto muy pocos ejemplos. Unos ejemplos muy famosos podemos verlos en los anuncios del Banco Sabadell (esa entrevista del Pep, por ejemplo). Otros, menos conocidos, pero con la gracia y la mala leche que le caracteriza, se pueden ver en estas entradas de Fans del Madrid, cuando era dominado por el Mastuerzo. A mí esa idea me ha molado, así que me he decidido.

Tras tirar de mis contactos y mis fuentes, tengo el placer de presentarles la entrevista soñada por todo periodista. Un placer sentarse ante un personaje que dé tantos titulares en una sola pregunta. De esos que te dan respuestas profundas sin la necesidad de tochacos que hagan de la barra lateral de desplazamiento de la página una simple línea (como en JotDown). Ni más ni menos que Jar Jar Binks!

“Michel Teló se burla de los gunganos”

Cuando recibo a Jar Jar Binks (Otoh Gunga, hace mucho, mucho tiempo) en mi salón, lo primero que hace es dirigirse efusívamente hacia mí, tirando accidentalmente una estantería perfectamente ordenada un par de horas atrás después de resbalar con su propia túnica de Senador, tropezar con una silla y caer estrepitosamente de culo mientras grita “¡misa siento! ¡Misa siento! ¡Misa causa destriozo! Misa arrepentido…” Y yo, contemplando ese espectáculo, pienso “George Lucas también, por lo visto”. Pero me lo guardo para mí.

PREGUNTA. Jar Jar Binks, Binks, Jar Jar… ¿Cómo le llamo?

RESPUESTA. Tusa llama como qüiera. Jar Jar está bien.

P. Estupendo… Bueno, Jar Jar, en su afán por explotar su saga, George Lucas ha decidido estrenar en 3D la película que supuso su debut, La Amenaza Fantasma. ¿Qué opinión le merece esta estrategia comercial de remasterizaciones, reediciones y demás? 

R. Misa opinia que Lucas soberano de su obra, puede hacer lo qüe quiera con ella. De algo tie que comier, si no hace pilículas más y su rancho no puede mantieneer, tendrá que apiostar sobre seguro.

P. La campaña de promoción ha mostrado a Darth Moul como reclamo casi principal de la película, cuando el personaje que más llamó la atención en su día era el suyo… ¿Siente algún ninguneo?

R. Eh… (titubea durante un rato)… eh… mi no sepo. Por unia parte está el hecho de que muchia muchia gentie me odia… ¡más que en Otoh Gunga cuando… eh, mejor no hablio esto! Mi familia lloriaba y lloriaba con los comentarios de Yiutube… Gente muy cruele… Perio también tenía fanes a montiones. Misa no quiere piensar mal… pero creo que a Lucas no caerle bien…

P. Esa declaración es dura… Él le dio la oportunidad, al fin y al cabo.

R. ¡Sí, sí! No malienterprites, misa agradecido a Lucas siempre… pero creio que no estía contento con eso…

P. Bueno, lo que cuenta es que le dio la oportunidad y es usted uno de los personajes míticos de la saga… ¿Le afectó la fama en su vida normal? ¿Fue decisiva para que le nombrasen primero general y luego senador?

R. ¡Oh, muy, muy! Misa pasa de biufón destierrado a héroe, gracias a Jedi con cara Liam Neeson, qüi salva mi vida un bono día… Entionces, naves, droides, batialla grande… muy muchas emociones qüe forjan cariacter… Imagina el impactio que debe ser pasar die cuondenado por tu pueblo a representarlos en Senado Galiáctico.

P. Debe ser una gran responsabilidad…

R. Pues sí, especialmiente desde muerte Natalie Portman… Nueva reina Naboo no siabe hablar bien y recae peso planete entero en mi espalda. Piero Naboo tiene buena fiama y es fácil… Con gunganos es difícil, porque nosa somun pueblo nuevo y es gran honor y responsabilidade para nosa…

P. …nossa nossa assim você me mata…

R. (Esto le altera y empieza a gritar y a soltar una retahíla de cosas ininteligibles)

P. Vaya, lamento haberle ofendido…

R. No soporta! ¡Misa no soporrrrtanesa canción! Michel Teló cree qüe piuede burlarse de forma de hablar de nosa…

P. ¿Cómo dice?

R. Estía claro… Michel Teló se burla de gunganos con “Ay si eu te pego”. Tanto nosa, nosa…

P. Pero está hablando en portugués… es su idioma…

R. ¿Portugués? ¿Qüé eso?

P. Es un idioma que hablan en Portugal… país vecino. Aunque el tío es brasileño, pero vamos… al caso es lo mismo.

R. (Se muestra sorprendido) Vaya… Entonces, ¿no burla de nosa?

P. No.

R. Misa debe disculpa…

P. No pasa nada. Vayamos a temas más serios. El momento de la lengua… No se me ofenda, pero si ya es duro entenderle, imagino que con la lengua paralizada no lo pasaría especialmente bien, ni usted ni su entorno… ¿Cómo hacía para comunicarse? ¿Cuánto duró el efecto?

R. No fácil, no fácil. Lo más diuro fue para comida. No puden tragar ni nada, no sabor… Infierno! Piero al menos aprendía escuchar… Estiuve así durante unan tres horas más o minos.

Hola dola!

P. Espeluznante, la verdad. ¿Le gustaría dar algún mensaje?

R. Tusa siempre cree en ti mismo. Si tusa non cree, nadien cree. Si tusa qüiere llegar liejos, no hace falta gran listo. Tusa cree en ti y lliega lejos. Mira misa.

P. No se tenga en tan baja estima. Una persona sin inteligencia, por mucha fe que tenga, no puede llegar muy lejos, ¿no?

R. Tusa no conioce Justin Bieber, parece… ¿Tusa cree que niño Canadá inteligente?

P. Vaya, eso me ha descolocado…

R. Respuesta es no. Pero niño con cara niña que cantia cree muy muchio en él… Misa pasa igual…

P. Con esto me ha dejado usted claro que se equivoca y se infravalora. No tenemos mucho tiempo más. Gracias por su tiempo, Jar Jar. Que haya suerte con el reestreno de la película y le odien un poco menos.

R. Tusa muy amable. Pliacer hablar con tusa… (Mientras dice esto, se vuelve a tropezar, esta vez con su propio pie, tirando a su vez la mesa donde mi madre pone las fotos buenas, rompiendo los marcos en mil pedazos).

Merci beaucoup

Me pasa una cosa con Francia: la detesto. No soy el único, está claro. Y es que ellos se lo han buscado, supongo. Odio el idioma, aunque digan la falacia de que es el idioma del amor (yo siempre creí al italiano merecedor de ese título). Odio la pose que de “enteraos” que tienen, como de mirarte por encima del hombro. Odio a David Guetta. Odio que me digan que por tener frenillo se me tiene que dar el francés (seguimos hablando del idioma) de fruta madre. Odio los quesos, especialmente el roquefort. Odio a Renaudot. Y odio su carcajeo gutural.

Puede que me deje cosas en el tintero, pero el objetivo de este post no es hacer gala de mi xenofobismo a lo francés, sino todo lo contrario. Porque, al igual que dicen que Sevilla es preciosa sin los sevillanos, Francia tiene mil cosas maravillosas: París es una ciudad maravillosa (ahí puede que lleven razón con el romanticismo), la repostería y bollería francesa me han dado tardes y mañanas de gloria (dame un croissant, un crêpe o una baguette y llévate todo lo demás), nos han dado futbolistas maravillosos (salvo Anelka), ni más ni menos que Zinedine Zidane o Karim Benzema, por nombrar a los más elegantes que haya visto. Pero, sobre todo, tienen a Marion Cotillard.

Me derrito

Aunque sólo hay una mujer que tenga ganado por entero mi corazón, no puedo evitar llenar mi vida de amores platónicos, de una variedad y riqueza de lo más variopinta: lo mismo me enamora una cantante cualquiera como Pixie Lott (de quien me escuché su primer disco, y varias veces), una sonrisa de Hathaway, la voz y la sonrisa (y los ojos, y el pelo… todo) de Duffy, ese noséqué que tiene Christina Hendricks (no hagamos el chiste fácil, adoro a las pelirrojas)… Podría continuar con muchas más, pero hoy sólo me quiero centrar en una actriz que entra en mi lista de amores imposibles por su enigmática belleza. Una belleza de esas con las que tienes que detenerte y girar la cabeza, porque, al verlas por la calle, tienes esa sensación de pensar “un momento…”, porque es una belleza que no te choca de manera despampanante, a quemarropa, con fuegos artificiales, sino con la sutil llamada de una mirada fugaz que apunta directa al alma (el corazón sería una herida demasiado superficial), una belleza que hace de un alzamiento de ceja el llamamiento a la pasión más desbordante. Y qué decir de su sonrisa…

Estoy hablando de Marion Cotillard, la actriz francesa que ganó el Óscar por su interpretación de Édith Piaf y que parece haberse convertido un poco en la musa de Christopher Nolan (en Origen y en The Dark Knighr Rises). Es la chica que enamoró a Owen Wilson en Midnight in Paris, donde encaja perfectamente en el ambiente romántico del París de los años 20, con ese aire de no haber roto un plato en su vida y esperar algo más de la vida. Yo la descubrí, sin embargo, en su papel de la embarazada nuera del protagonista de Big Fish. Y, como en los mejores amores, el flechazo fue instantáneo. En ella todo es perfecto, hasta el francés me parece romántico cuando sale de su boca (sigo con el idioma). Así pues, Francia, merci beaucoup. Por esto te odio un poco menos.

Una cuña, por los viejos tiempos

Hoy es 31 de enero (gracias, capitán obvio). Final del primer mes del año. Martes. Para mucha gente es un día normal. Para otros, sin embargo, es un día muy especial: el día de las cuñas. Los segundos sabrán por qué lo digo. Para los primeros, os saco de dudas. Hoy es el día de San Juan Bosco, aquel sacerdote turinés que fundó la congregación de los salesianos, especializados en los niños de la calle y su educación y su formación religiosa para las que fundaron miles de escuelas y hogares a lo largo y ancho de este mundo. Yo tuve la suerte de pertenecer a uno de esos colegios, el de Morón de la Frontera. Y allí, cada 31 de enero, después de la misa en honor a nuestro fundador, se repartían las deliciosas y maravillosas cuñas (ignoro si es una tradición común a todas las casas salesianas o sólo pasa en Morón).

Yo me zampaba tres o cuatro de estas

Hoy, en el punto álgido de los exámenes de la universidad, me he permitido el lujo de bajar a por un par de cuñas (ya no soy un chavalín, tengo que cuidar la línea), con la excusa de despejarme del estudio. Al primer bocado me transporté inmediatamente a esos días que tanto me gustaban, principalmente porque eran una fiesta continua sin clases que la estorbasen, con juegos, competiciones deportivas, gymkanas temáticas, concursos tipo saber y ganar, donde se enfrentaban a los más listos de las dos clases de sexto de primaria, A y B. Recuerdo que el grupo de mi clase, la A, en el que no podía faltar yo, perdió contra la B, en un atraco sin precedentes, lo cual no es de extrañar si tenemos en cuenta que el juez era el tutor de 6ºB, una suerte de villarato a nivel salesiano.

Sin embargo, lo que se llevaba la palma era el concurso de playbacks. Hoy día están muy desvirtuados, pues los niños están más pendientes de coreografías paródicas (supongo que involutariamente) de famas y programas de baile de esos, donde poder restregarse con las zagalitas que de la verdadera esencia del playback: la caracterización. Hoy se ponen cualquier trapo y empiezan a bailar canciones de reggaetonto, de Pitbull feat. su vieja y cosas por el estilo. Antes tenía más gracia: era una competición, al estilo Tu Cara Me Suena, pues los participantes tenían que elegir un artista e imitarlo. Yo participé varias veces, ganando en dos ocasiones: con cuatro años mi imitación de Alejandro Sanz provocaba los gritos alocados de las muchachas de 4º de ESO, unas mujeres jóvenes desde mi perspectiva de crío, y otra como José Luis Perales y su América.

Podría seguir con miles de anécdotas, muchas divertidas, las no protagonizadas por servidor y otras humillantes, que sí me tienen como protagonista, como mis participaciones en carreras terminando último con mucha distancia del más gordito de la clase o el cante en un karaoke, algo así como la condena de la sonoridad para muchos actores de cine mudo. Camilo Sesto no me volvió a sonar igual desde que destrocé Melina delante de todo el colegio. Pero estaríamos aquí horas y horas y horas, me dejaría muchos recuerdos de por medio, acabaría redundando en mis frases, cosa que me recuerda mi padre cada vez que tiene la oportunidad (pero es el lector más fiel, así que no me quejo y tomo nota siempre que puedo y me acuerdo), y todo para destacar una cosa: que gracias a Don Bosco, además de ser un (o intentarlo) buen cristiano y un honrado ciudadano, tengo un pasado maravilloso que recordar, grandes amigos y fructíferas experiencias que han hecho de mí lo que soy. Así pues, brindo con una cuña, por los viejos tiempos y por Juanito Bosco.

Padre, Maestro y Amigo

“La Iglesia ha sido un foco de luz en la Cultura”

Entrevista a don Eduardo Martín Clemens (I)

Recientemente para un trabajo de la FCOM tuve que realizar una entrevista. El elegido fue mi tío, el Delegado Episcopal de Misiones en Sevilla y párroco de la iglesia de Santa Cruz, entre otros muchísimos cargos. Fundador de la ONG Fraternitas Sine Finibus, con la que lleva el Hogar Óscar Romero, para niños de la calle en Perú. Con él estuve charlando sobre las misiones, la vida parroquial, la Universidad y su relación con la Iglesia y la juventud. Una entrevista tan amplia, pues el entrevistado da unas respuestas jugosamente profundas, que tuve que recortar mucho, muchísimo, para poder ajustarme al trabajo. Hoy os dejo aquí la primera parte de esta entrevista, en la que encontraréis mucho, aunque no busquéis.

  Pregunta. ¿Qué experiencias ha vivido desde que es Delegado Episcopal de Misiones y párroco de Santa Cruz?

  Respuesta. Pues conjuntar dos realidades eclesiales que están muy en el mundo: la universalidad de la Iglesia a nivel de todo el campo de desarrollo y producción humana que la Iglesia desarrolla y de evangelización directa. Tenemos 300 misioneros repartidos por los cinco continentes, por lo que estar en contacto permanente con ellos te da una visión muy rica y comprometida que provoca lo que es estar en los sitios de riesgo sabiendo que tu vida puede correr peligro. Pero también tiene una gratificación muy grande, porque ninguno de ellos en momentos de dificultades quiere abandonar su lugar de misión, aunque se le recomiende. Y en cuanto a la otra realidad, la parroquia, la iglesia local, que en una territorialidad concreta, vive desde la evangelización de los sacramentos hasta el anuncio del Evangelio, pasando por las catequesis, el compromiso social, con los Narcóticos Anónimos (grupo que se reúne en una de las dependencias de la parroquia Santa Cruz), Cáritas y todo lo que conlleva una comunidad parroquial. Esas dos cosas se complementan de tal manera que te hacen vivir el ministerio a tope y no tienes tiempo para pensar en aburrirte o programar fuera de lo que la vida cada día te está presentando.

 P. ¿Pudo influir tu experiencia en Perú con las misiones para que fuese nombrado Delegado de Misiones?

  R. No tiene nada que ver: el Hogar Óscar Romero es una fundación para niños de la calle, con su responsable aquí en Sevilla, que es María Fernanda, y otra responsable de Perú, que es Aurora, y lo peculiar de esa fundación es el mestizaje, pues no se toman las decisiones aquí para que no se vea como una nueva colonización ni se deja al abandono allí, sino que se toman las decisiones en un consenso, al cincuenta por ciento, por lo que no tiene nada que ver con la Delegación de Misiones. Es una fundación particular que, en este caso, coincide con que estoy en ella, pero no afecta para nada a la Delegación aunque los que vayan allí también sean misioneros, porque trabajan al servicio de la Iglesia. Es una fundación, no solamente confesional, de inspiración cristiana, sino que está basada en las Bienaventuranzas y en el estilo de Monseñor Óscar Romero, que murió mártir por la justicia, y en la forma de trabajar de Madre Teresa de Calcuta, hoy beata de la Iglesia.

  P. Háblenos del Hogar.

  R. Pues tú mismo lo has dicho: como en un hogar. No hay colegio en el interior, ni servicio médicos. Son niños en situación de abandono que corrían riesgo, que vienen traídos de la calle a través del juez de familias, etc. Es la vida de una casa normal: van al colegio, que está cerca del mismo Hogar y cuando enferman los visita un médico que tiene el Hogar o van al ambulatorio más cercano, en la ciudad de Trujillo, pero es la vida de una casa, en definitiva. Tienen cuidadoras, “madres sustitutas” que les tratan con mucho cariño. Es curioso cómo los niños que entran después de pasar días enteros en contenedores, casi moribundos, cuyos cuerpos están hechos una pura llaga, son restaurados por el cariño que reciben, aunque los médicos y la alimentación son una ayuda importante, pero el cariño les devuelve la dignidad. Un día normal en el hogar es levantarte por la mañana, ducharte, desayunar, ir al colegio, volver, hacer tus tareas, jugar… las cosas que podrían hacer en una familia normal cuando son muchos hermanos con los que tienen que compartir.

  P. Antes de volver a Sevilla estuvo en Huelva, en la Universidad. ¿Echa de menos el ambiente universitario?

  R. No lo echo de menos porque prácticamente no lo he dejado. Aunque aquí no tenga un cargo oficial en la Universidad, yo sigo en contacto con el mundo universitario a través del grupo-debate universitario Santa Cruz, una especie de “patio de los gentiles”, como la Iglesia quiere ahora. Casi todos son profesores o alumnos universitarios. Allí en Huelva yo fui en comisión de servicios. El Obispo de Huelva le pidió al Arzobispo de Sevilla que me dejara un tiempo para poner en marcha lo que era el departamento “Fe-Cultura”, el Servicio de Asistencia Religiosa, porque Huelva no tenía entonces Universidad y dependía de Sevilla y Granada. Cuando allí se crea la Universidad, entonces presto este servicio, y una vez consolidado, el Arzobispo de Sevilla me reclama y es cuando vuelvo a mi diócesis de origen. Tengo mucha relación, sin embargo, con ellos, y más hoy con la globalización, aparte de que tanto Huelva y Sevilla como Jerez son tres diócesis que se tienen que entender, porque tienen una problemática similar. Muchos sevillanos se van a la Universidad de Huelva y, al contrario, en la Universidad de Sevilla existen muchos onubenses universitarios.

  P. ¿Qué papel tiene la Iglesia en la Universidad?

  R. Si vamos a la Historia, la Universidad nace en el seno de la Iglesia, que ha sido siempre portadora de Cultura. Cierto es que lo ha hecho entre luces y sombras; hoy se cuestiona mucho la situación, se habla muchas veces desde los tópicos, pero la Cultura, desde los grandes monasterios hasta las pequeñas parroquias rurales que han conservado los archivos, desde el cura de un pueblo pequeñito, que daba clases particulares a los alumnos, enseñándolos a mecanografiar, leer, escribir, etc., la Iglesia siempre ha sido un foco de luz en medio de la Cultura, de tal manera que ambas no se pueden ignorar, sino que se entrelazan y se tienen que dar la mano, mucho más en los últimos tiempos, cuando el Papa Juan Pablo II insistía en que la fe no se impone, sino que se oferta: si la Universidad ignorara lo que es la dimensión creyente del ser humano, del alumno, de cualquier credo, es como si lo mutilara. La Iglesia, hoy, no vive su mejor momento en el marco universitario y ello responde a una falta de compromiso y testimonio por parte de la Iglesia, que tiene que analizarse a sí misma y ver qué es lo que no ha hecho bien o qué le ha faltado para que no esté tan bien vista en estos ambientes. Pero, por otro lado, la sociedad no secular (y no digo que lo secular sea malo, pues es muy bueno) excesivamente laizante que quiere ignorar a Dios para constituirse o constituir la ciencia, para desplazar a Dios, lo que parte de la Escuela de la Sospecha: Nietzsche, Marx, etc., que ahora, aquí, con un poco de retraso, está teniendo su momento más efervescente. Yo pienso que la Universidad no tiene por qué ser confesional, no tenemos que volver a los tiempos del nacional-catolicismo, que no beneficia a la Iglesia, pero, por otra parte, la evangelización explícita debe tener su lugar dentro del mundo de la Universidad: cuando entras en contacto con los universitarios, todos están en una búsqueda permanente de algo que trasciende lo púramente empírico. Muchas veces los profesores proyectan más sus frustraciones que la objetividad del servicio de la fe a la cultura actual.

  P. Hablemos de la JMJ. ¿Podríamos considerarlo un espejo más fiel de la juventud con respecto a la Iglesia o es más bien cosa de un día?

  R. La JMJ supuso un antes y un después en lo que es la pastoral entre jóvenes y el conocimiento del joven a la Iglesia, pero no podemos olvidar que fue un evento extraordinario y que la fe no nos la jugamos en eventos extraordinarios, aunque ayuden: la fe nos la jugamos en la vida ordinaria. Un joven se juega la fe cuando, diariamente, vive su compromiso cristiano, su compromiso apostólico, su dimensión de piedad, su dimensión emocional y demás. Ahora, la JMJ demostró que hay un gran desconocimiento de lo que es la Iglesia en sí misma. Hay que ver que entre jerarquías eclesiástica, como las catequesis que impartieron los obispos en Madrid, y lo que demandan los jóvenes, la Iglesia se ha sentido interpelada y se ha dado cuenta que la jerarquía, y cuando digo jerarquía hablo desde el párroco hasta el papa, tiene que estar mucho más cerca de la juventud y mucho más a la intemperie de la vida. Fue un gran éxito que los jóvenes han reconocido. Pero ellos también deben limpiarse de prejuicios y acercarse a la Iglesia tal y como la Iglesia es. Esto es lo que se provoca cuando hay un encuentro con Jesucristo (aunque es cierto que Cristo es más grande que la Iglesia y ésta que la propia Iglesia) en los sacramentos, que nos encontramos en comunidad. Yo pienso que, en este sentido, la JMJ nos ha sacudido a todos de tal manera que a veces sentimos impotencia: ¿cómo poner en la práctica, no sólo el mensaje, sino la experiencia que los jóvenes vivieron?

  P. ¿La imagen “inmovilista” que se tiene de la Iglesia es culpa de una posible dejadez de la Iglesia para con su imagen, se debe a los medios que puedan destacar más lo negativo, etc.?

  R. Sería injusto decir que la Iglesia es inmovilista. Es verdad que puede haber gente que tenga añoranza a tiempos pasados, como por ejemplo los del post-concilio, cuando aquellos ventanales se abrieron de par en par y algunos cogieron un constipado del que aún no se han recuperado. En los problemas de la humanidad, quien da las respuestas más efectivas es la Iglesia. Lo puedes ver así: Cáritas es Iglesia, Manos Unidas es Iglesia, los comedores sociales, etc. Quien diga que la Iglesia es inmovilista y eso le hace desvincularse de ella, pues pienso que no es del todo justo. Sí es verdad que la Iglesia tiene que correr más riesgos, tiene que ser más atrevida, sobre todo en el medio de los jóvenes, no para adaptarse a éstos. La Iglesia y el joven tienen que adaptarse al Evangelio y no al revés, pero la Iglesia sí tiene que ir aprendiendo el lenguaje de los jóvenes para, desde su lenguaje, hablarles y que ellos entiendan el mensaje de Jesús. Yo pienso que la juventud es también muy vaga, a pesar de que tienen grandísimos valores: se comprometen de momento, pero a las primeras dificultades dan marcha atrás. Tienen muchas cosas positivas, pero como negativo tienen falta de compromiso; el joven se lo encuentra todo regalado, acomodado. Donde está la crisis de fondo es en la familia: antes tú aprendías a rezar en la familia, tus padres te enseñaban a rezar. Ahora, si tienes suerte, son tus abuelos, porque, a su vez, tus padres no han sido enseñados, por lo que hay una laguna. Antes tú llegabas a la familia y, además de compartir la vida diaria se compartían los cultos y lo vivido en la parroquia. Ahora, cada uno tiene su ordenador y están por la noche totalmente incomunicados, o es a nuestra señora de la televisión a la que le da culto la familia entera y no hay diálogo. Todo eso influye en la vida del joven con relación a lo que debe recibir de la propia familia en el campo de la fe.

 P. Vocaciones: ¿hay crisis? ¿Qué podría motivarla y qué podría solucionarla?

    R. Esto es complicadísimo, muy complejo. Podemos ver las causas de la crisis y enumerarlas: antes una familia tenía 5 o 6 hijos y era relativamente normal que uno de ellos fuese religioso. Ahora, como mucho tienen 2 y hay una falta de miembros de familia que se lo puedan plantear. Por otra parte, el prestigio social que tenía el sacerdote no lo tiene hoy. Sin embargo, la crisis de vocaciones es más de la ausencia de Dios en la vida cotidiana, crisis de fe, que degenera en crisis vocacional, porque no solamente hay crisis de vocaciones a la vida religiosa y sacerdotal, sino también a la vocación en general. Si haces un sondeo sociológico en la Universidad y la mayoría de los que estudian Derecho van por presión familiar o porque es una carrera en la que estudias mucho, pero puedes no asistir a clase. Hay muy pocos vocacionados. La crisis vocacional es en general. Esta crisis puede purificar a la Iglesia, puede ser una removida fuerte para que el laicado ocupe el lugar que le corresponde en la Iglesia, no por ausencia de sacerdotes, sino por el bautismo. Cuando se descubra el valor que tiene el bautismo vendrá el valor de la vida sacerdotal y la vida consagrada. Yo en esto, sin perder de vista la crisis que tenemos, creo que, como dice San Pablo, todo lo que nos ocurre es para nuestro bien. Esto nos sacude, nos interpela a todos. Ver por qué el joven, cuando entra en una casa religiosa no se siente sacudido e interpelado; por qué el joven cuando ve a su párroco no quiere ser párroco, y eso que la mayoría de los jóvenes que han entrado este año en el seminario de Sevilla ha sido por querer ser como su párroco, por referencia del párroco. Falta una labor testimonial de aquellos que han consagrado su vida al sacerdocio o la vida religiosa. Pero esto es mucho más amplio como para resolverlo en una pregunta. Además, la crisis se da aquí y no en otros países de Latinoamérica o África, la misma India, etc. Ahí está el ejemplo de congregaciones como los jesuitas, que aquí están casi a cero de vocaciones, o congregaciones salesianas que han tenido que reducir sus noviciados en España, que han pasado de 4 a 1 y con muy pocos novicios. Sin embargo, en estos países donde la Iglesia vive perseguida o con dificultades es donde aflora. Esto es tan antiguo como san Ignacio de Etioquía, cuando ya se hablaba de que de la semilla de los mártires nacen los cristianos: allí donde la Iglesia es más radical en el Evangelio, da más testimonio de fe y es más perseguida no hay carencia de vocaciones. Donde la Iglesia se acomoda, se estabiliza, se profesionaliza, uno se pregunta para qué ser cura.

  P. Suyo es un libro sobre el padre Arrupe, “Testigo creíble de la justicia”, del  que dice que “en un mundo radicalmente injusto, no se queda estancado: va más allá de las ideologías, sólo le mueve la fe”. ¿Cuántos padres Arrupes serían necesarios hoy?

  R. Hacía falta el que vino en aquel tiempo del post-concilio. En la visita que hizo el general de los jesuitas en España, se le ha comentado que hay bastante demanda de gente que pide la beatificación del padre Arrupe. Eso es muy complejo, porque todavía viven muchas personas que presenciaron aquellos conflictos, igual que hay gente hoy día que vive con los conflictos, como monseñor Óscar Romero en El Salvador, lo que hace más complejo una beatificación de este tipo. En cada momento, el Señor, que nunca abandona a su Iglesia, va suscitando hombres que van dando respuestas a los grandes interrogantes. El padre Arrupe lo que hace es no ideologizar la fe (algunos le malentendieron), pero iba más allá de todas las ideologías políticas por la causa de la fe. Tú coges cualquier encíclica social, desde Pío IX hasta León XIII, Juan Pablo II… y te metes a fondo y es mucho más avanzada y progresista que todos los manifiestos, incluso del partido comunista y de todas las ideologías de izquierdas. La única diferencia es que esto es por causa de la fe y porque el seguimiento a Cristo implica un compromiso radicalmente social a favor de los pobres y lo otro está ideologizado y con unos intereses creados. Ahí tenemos el terreno de los mártires, que cuando avanzan en esto por lo que Arrupe tanto apostaba mueren, por consecuencia de su fe y tenemos, por otro lado, el campo de la ideologización, desde la antigua Yugoslavia, el Telón de Acero, hasta la antigua Unión Soviética, donde, aparte de la corrupción, se enriquecieron a costa de la ideología y de los pobres que hoy están más empobrecidos que nunca. Si quieres, puedes mirar Cuba, Nicaragua o Venezuela, por citar ejemplos actuales.

Continuará.