Keep Mercury Alive

24 de noviembre de 1991. Esa es la fecha en la que el mundo tuvo que decir adiós a la voz más impresionante, carismática e imprescindible de la historia del rock and roll. La voz de Freddie Mercury, la voz de Queen, el mejor grupo de la historia. Lo repetiré mil veces si es necesario, pues nunca es suficiente. No obstante, no quiero hacer de este post una larga elegía sobre Farrokh Bulsara (yo también me habría cambiado el nombre) y lo que su paso por la historia de la música supuso, pues es algo de sobra conocido. Lo que yo quiero hacer es mantener viva la llama, que siga siempre presente, aunque no haga falta porque es una llama tan potente que nunca se apagará.

Empecemos por el principio, por la formación de Queen: todo comienza en el Imperial College, de Londres, donde Brian May y Roger Taylor se conocieron al buscar el primero un batería para el grupo Smile que llevaba con Tim Staffel. A pesar de que Smile dio varios conciertos en clubes de Londres, nunca llegó a cuajar, por lo que cuando Staffel recibió una oferta para irse a otro grupo, May y Taylor encontraron en un buen amigo del grupo, un tal Freddie Mercury, quien ya había tenido sus pinitos en un grupo llamado Ibex . Sólo necesitaban un bajista y John Deacon era el hombre. Así es como nació Queen, a grandes rasgos.

http://www.youtube.com/watch?v=JofwEB9g1zg&ob=av3e

Su primer álbum, Queen, grabado con Trident, no supuso un gran éxito, como el propio May dijo, pues era frustrante entrar en una tienda de discos (una vez publicado) y preguntarle al dependiente si tenían el último de Queen, a lo que el vendedor respondía “¿quién?”. Y es que con Trident las cosas nunca irían bien: grabaciones a altas horas de la madrugada, las que no quería nadie en el estudio, cobrando poco o nada… y a pesar de ello sacaron dos grandes discos, Queen I y Queen II, con temas extraordinarios como Keep Your Self Alive, en Queen I, o las dos canciones que formaban el yin y el yan de Queen II, March of the Black Queen y The White Queen. Años más tarde llegaría el último disco grabado con Trident, Sheer Heart Attack, donde el grupo va llegando más a la esencia de lo que llegaría a ser, con canciones armoniosas, variadas, de grandes arreglos… Eso queda patente en Killer Queen, la canción que hizo a Katy Perry querer dedicarse a la música y por la que está eternamente agradecida a Mercury. Aquí es donde comienza el glamour, lo excéntrico… Queen.

Sin embargo, seguían sin ver un duro por sus canciones, lo que obviamente se hizo insostenible, así que rompieron con su manager y contrataron a John Reid, quien había sido representante de Elton John también. Con él llegaron a EMI y se pusieron en marcha con la grabación más dura de su carrera, pero la más maravillosa de todas, la del álbum A Night At The Opera, que será siempre recordado por ser el disco que incluye Bohemian Rhapsody, aunque sería muy injusto olvidar el resto de canciones, pues son todas, sin excepción, rematadamente buenas. You’re My Best Friend, ’39, The Prophet Song, Love of My Life o la “venganza” del grupo hacia el trato abusivo de Trident, Death On Two Legs (Dedicated to…). Tras A Night… llegó A Day At The Races, una “secuela” de la que pronto se cumplirán 35 años (el próximo diciembre, para ser exactos), que repetía el juego de “cara A” y “cara B” que había en Queen II, pero en dos discos distintos. De hecho la portada de A Day… es como un negativo de A Night… En este disco destacan Somebody To Love, The Millionaire Waltz y Good Old-Fashioned Lover Boy, entre otras, aunque al igual que con su antecesor, sería muy injusto olvidarse de alguna canción.

En cinco discos Queen había demostrado una calidad abrumadora, lo que generaba cierta expectación sobre si el grupo podría producir más canciones rompedoras o se estancaría en esos discos. La respuesta es obvia. Sólo digo dos canciones: We Will Rock You y We Are The Champions. Sólo por esas dos merece la pena News Of The World, disco que se sacó en pleno auge del punk, con Sex Pistols a la cabeza de un bando al que se enfrentaba Queen claramente. Incluso se produjo un encontronazo entre Sid Vicious y Freddie Mercury mientras ambos grababan en el mismo estudio.

El pique se quedó ahí, igual que cualquier debate posible sobre si Queen se estancaría o no. Estaba claro que iba a pasar esto último. Tras News Of The World vinieron Jazz, The Game, Hot Space y The Works, todos ellos plagados de grandes exitazos, siendo especialmente reseñables Don’t Stop Me Now, Fat Bottomed Girls, Crazy Little Thing Called Love, Another One Bites The Dust (tema que supuso un éxito inmediato, llegando a ser número 1 en EEUU) Under Pressure (fruto de “improvisaciones con David Bowie en Suiza), Radio Gaga o I Want To Break Free. Queen era un grupo versátil, con potencia, inimitables en vivo gracias al carisma de Mercury y la fastuosidad de su iluminación y sonido.

Tras un tiempo separados llega el Live Aid, un macroconcierto en Wembley cuyos fondos irían destinados a la gente hambrienta de África, en el que cada grupo tenía 20 minutos para tocar e intentar ganar el concurso. Artistas de la talla de Phill Collins, Bowie, etc. sucumbieron sin remedio al cuarteto tocado por todas las musas, dejando uno de los mayores y mejores conciertos en directo jamás hechos. A partir de ahí llegó una especie de segunda juventud para la banda. Se compusieron las canciones de A Kind of Magic y la posterior gira, con el emblemático concierto de Wembley en julio de 1986.

Por aquel entonces, la enfermedad de Mercury ya le estaba afectando a su vida diaria, pero ello no impidió que la música se abriese paso. Todo lo contrario, pues Freddie, sabiendo que le quedaba poco se dedicó a componer todo lo que podía. Y tratándose de Mercury, sólo podíamos esperar grandes cosas. Así llegaron The Miracle y las colaboraciones de Freddie con Monsterrat Caballé. Estando ya cercana su muerte, los miembros del grupo se encerraron en el estudio para grabar el último disco con Freddie Mercury vivo, Innuendo, dejando The Show Must Go On como testimonio de lo que vendría después. Y es que, una vez que Innuendo se lanzó al mercado y se convirtió, como casi de costumbre en número 1, el grupo volvió a meterse en el estudio para satisfacer el deseo del cantante de componer hasta el último segundo de su vida. Cuenta Brian May que estaba escribiendo Mother Love y Freddie, muy demacrado y débil, cantaba las pocas frases que componía, con una pequeña base instrumental. Bebía un par de tragos de vodka, cogía fuerza y grababa. Un día dijo “dejémoslo aquí, estoy cansado. Mañana seguiremos”. Pero no fue así. Mercury murió tal día como hoy hace 20 años, pero eso no fue impedimento para que esas grabaciones vieran la luz, cinco años después, en Made in Heaven, donde podemos escuchar las últimas grabaciones.

Como podréis ver, si habéis llegado hasta aquí, lo que he hecho ha sido un breve (sí, breve) recorrido de la banda. Una banda que perdió a su principal integrante hace 20 años, pero que, como podemos ver, no nos ha dejado. Lo podemos disfrutar una y otra y otra y otra vez gracias a su música, el regalo que nos dejó. Este recorrido es una especie de prueba de que, a pesar de que ya hace bastante tiempo de aquello, Mercury sigue con vida.

Si alguien quiere saber más, le recomiendo dos cosas: la primera, que se compre el libro de Phill Sutcliffe, Queen: La Historia Ilustrada De Los Reyes Del Rock o bien se vea el documental de la BBC Days Of Our Lives, muy interesante. Si no, lo mejor que podéis hacer es escuchar sus canciones. God Save Mercury.

Made In Heaven

Contraportada de Made In Heaven

Don’t Stop Me Now

La primera vez que me “acerqué” a Freddie Mercury con consciencia de ello (pues la primera vez que lo escuché era muy pequeño para recordarlo, en las Olimpiadas de Barcelona 92) fue por pura intuición, dejarse llevar. Estaba aburrido en casa de escuchar las mismas cosas que a mis cortos catorce años escuchaba sin que me terminasen de llenar ese vacío que surge con la adolescencia. Ya no me apetecía escuchar Estopa, Alejandro Sanz, Café Quijano (sí, yo escuchaba estos grupos), etc. Necesitaba algo más y los Beatles eran un clásico demasiado clásico para lo que yo buscaba.

Entonces recordé un CD de Queen que tenían mis padres por ahí, el Greatests Hits III. Muchas veces había escuchado algunas canciones sueltas del disco que mi madre se había grabado en un cassette para el coche, The Show Must Go On o Somebody to Love, pero como eran de ese disco, no era Freddie quien cantaba, sino Elton John y George Michael, respectivamente. Así que, abrí el disco y me puse a escucharlo. Casi sin darme cuenta se me pasó la hora y poco que dura el CD, embobado con Too Much Love Will Kill You, impactado con Princes Of The Universe, emocionado con These Are The Days Of Our Lives y No One But You.

Y así, poco a poco, disco a disco, canción a canción, fui descubriendo al señor del bigote, a la voz masculina más prodigiosa que ha dado la historia del rock y de la música casi en general. Un tío que, medio muerto, era capaz de desgarrar el alma con la fuerza de su voz en canciones como Mother Love o A Winter’s Tale, de grabar un dueto con Montserrat Caballé y ponerse a la altura de la cantante, que no es moco de pavo, precisamente. La voz y la cara del único grupo que ha sido capaz de llenar Wembley dos días consecutivos y tener 120000 entradas más para los que no pudieron verlo unas semanas más tarde. El autor de canciones míticas, himnos que acompañan los grandes momentos de la sociedad, del cine, etc. La única persona a la que se le hace un concierto homenaje tras su muerte y las 75000 entradas se venden a las seis horas del anuncio del mismo, sin saber siquiera quiénes iban a tocar.

Una leyenda que hoy cumpliría 65 años, pero que Dios tuvo a bien en llevárselo para conciertos privados. Por fortuna, su legado sigue y seguirá eterno en nuestra memoria, nuestros corazones y nuestra vida and don’t won’t stop at all… 

God Save The King of Queen and Music.

http://youtu.be/kRjBWZeFknE

Esos grandes guitarristas

Como a todo ser normal, la música me fascina. Esa capacidad de encontrar poesía sonora con objetos materiales que acompañen a voces humanas en perfectas armonías (o sin voces) me demuestra que el ser humano es algo más que el producto de una evolución constante de organismos unicelulares (modo introducción de X-Men ON). La melomanía es uno de mis pecados favoritos.

Si tenemos en cuenta que mientras más leas mejor te sabrás expresar oralmente y por escrito, podríamos decir que mientras más música escuches, más se desarrollarán tus habilidades musicales. Al menos tu oído. No obstante, al igual que para escribir hay que tener un don que no todos tenemos, para la música también tienes que ser del selecto grupo de elegidos para poder llegar a algo en la música, leer partituras o al menos a tocar algún instrumento con cierto criterio y soltura. Por supuesto que para ambas tareas (la escritura y la música) es necesario dedicarle mucho esfuerzo, horas, trabajo y sacrificios, pero el talento es un empujón considerable.

De entre todos los instrumentos que hay en el mundo yo tengo mis predilectos: el clásico piano, el melodioso violín, la majestuosa trompa… pero hay uno que me fascina, que me atrae hasta límites insospechados. Es el instrumento estrella que todos hemos querido aprender a tocar porque siempre hemos oído que un guitarrista liga tanto como Barney Stinson, y además porque es fácil aprenderse los acordes, no hace falta que sepas solfeo. Sólo necesitas esa base, un buen oído, sentido del ritmo e intuición. Yo tengo los dos primeros, pero mi ritmo es más bien anti-ritmo y mi intuición está más apagada que una cerilla en el fondo del mar. Pero claro, me tragué el cuento del ligoteo y se me olvidó que hay que ser un tío con cierto talento. Porque eso es algo constatable: reúna a un grupo de amigos y amigas, saque a un tío que se defienda con la guitarra y será el amo. Así quería ser yo y todavía estoy en ello. Lo bueno de la música es que no tiene edad.

Para seguir siempre tengo en mente a esos grandes guitarristas, esos genios que han conseguido hacer de la guitarra un miembro más de su cuerpo, que han elevado al lo más alto de los instrumentos a uno que cuando se exploran sus caminos te abre un abanico de posibilidades sonoras que ya quisieran para sí muchos otros. Parafraseando a Jorge Drexler (uno de esos grandes guitarristas que seguro que se valía de la guitarra para ligar de joven) “hay tantas cosas y yo sólo preciso dos: mi guitarra y vos”. Cuando uno empieza en algo siempre busca referentes a los que imitar, de los que aprender y de los que empaparse. Yo tengo los míos, y el podio lo coronan el uruguayo mencionado anteriormente, que a su destreza con la guitarra le añade una poesía sublime, unas letras magníficas, y el gran Brian May, un señor que no sólo ha conseguido un sonido único que pueda “contestar” en las canciones a la voz de Freddie Mercury, que ha tenido que pasar por el aprendizaje obligatorio en el que ha unido su desbordante talento y su capacidad de trabajo, sino que además se fabricó su propia guitarra, la Red Special.  Otro grande es Matt Bellamy, cuya fuerza se entremezcla con la melancolía y el humor. O Bruce Springsteen. O Slash. O Tom Morello. O…

Son tantísimos los que han dignificado este instrumento, que se ha convertido en la piedra angular de los géneros más importantes de la música del siglo XX en adelante, los que son conocidos y los desconocidos, que me hacen ver a la guitarra como el gran puente entre la música y la gente, la amiga fiel que te ayuda y te alegra la vida. Así pues, voy a coger en cuanto pueda a mi amiga (lectores sudamericanos, no penséis mal por favor) y que me alegre la vida en estos últimos días de exámenes.

#100canciones

En ese maravilloso universo que es Twitter puedes encontrar toda clase de personas, como en el mundo real. Hay muchos a los que seguir porque pueden aportar cosas muy interesantes a tu time line, con quienes puedes aprender cosas útiles o estar al día. Y también están los que, además de aportar grandes tweets, se descubren como grandes personas. Una de ellas es el gran plpconline, una retorcida mente del humor que ha lanzado hoy una petición: quiere grabar un CD para su coche y nos ha pedido el tag que da título a la entrada. Y como me aburro y hace tiempo que no hago un post recopilatorio me he dicho “vamos a coger 100 canciones que yo metería en un CD!”. Allá va.

  1. Fat Bottomed Girls- Queen
  2. Back in Black- AC/DC
  3. Mi Gran Noche- Raphael
  4. Knights of Cydonia- Muse
  5. Bohemian Rhapsody- Queen
  6. Invincible- Muse
  7. Outlaw Pete- Bruce Springsteen
  8. Keep Yourself Alive- Queen
  9. Crazy Little Thing Called Love- Queen
  10. Rock You Like A Hurricane- Scorpions
  11. Ça Plane Pour Moi- Plastic Bertrand
  12. Let’s Dance- David Bowie
  13. Las Transeúntes- Jorge Drexler
  14. Todo se Transforma- Jorge Drexler
  15. Guitarra y Vos- Jorge Drexler
  16. Trains- Marlango
  17. Endlessley- Duffy
  18. Planet Telex- Radiohead
  19. The Tourist- Radiohead
  20. The Bends- Radiohead
  21. No Surprises- Radiohead
  22. Radio Gaga- Queen
  23. One Vision- Queen
  24. Come Fly With Me- Frank Sinatra
  25. Moonlight Serenade- Frank Sinatra
  26. Won’t Get Fooled Again- The Who
  27. Kokomo- The Beach Boys
  28. We Are Golden- Mika
  29. Por Mi Tripa- Pereza
  30. Amelie- Pereza
  31. Supermassive Black Hole- Muse
  32. Uno- Muse
  33. Barcelona- Freddie Mercury & Monsterrat Caballé
  34. Uprising- Muse
  35. United States of Eurasia- Muse
  36. Thank Someone Tonight- Marlango
  37. Valiente- Vetusta Morla
  38. Beautiful Ones- Suede
  39. 19 Días y 500 Noches- Sabina
  40. Cantares- Serrat
  41. Feeling Good- Muse
  42. Somebody To Love- Queen
  43. Smile- Bernard Butler
  44. Shine On Your Crazy Diamond- Pink Floyd
  45. Wish You Were Here- Pink Floyd
  46. Sympathy For The Devil- Rolling Stones
  47. Paint It Black- Rolling Stones
  48. Girl (Why You Wanna Make Me Blue)- Phil Collins
  49. Illegal Alien- Genesis
  50. Breath Away- Duffy
  51. Bicycle Race- Queen
  52. I’m In Love With My Car- Queen
  53. Under Pressuare- Queen
  54. Starlight- Muse
  55. Thunderstruck- AC/DC
  56. Hotel California- Eagles
  57. ’39- Queen
  58. All Day And All Of The Night- The Kinks
  59. Lola- The Kinks
  60. Eleonore- The Turtles
  61. I Am The Walrus- The Beatles
  62. Help!- The Beatles
  63. Politik- Coldplay
  64. Put The Lime In The Coconut- Harry Nilsson
  65. Helplessnes Blues- Fleet Foxes
  66. A Hard Day’s Night- The Beatles
  67. The Best- Tina Turner
  68. Dancing With Myself- Generation X, Billy Idol
  69. Man On The Moon- R.E.M
  70. Lazy Sunday- The Small Faces
  71. Live And Let Die- Paul McCartney
  72. Don’t Stop Me Now- Queen
  73. We Will Rock You- Queen
  74. Por Mi Tripa- Pereza
  75. Conjunto- Pereza
  76. Los Días Raros- Vetusta Morla
  77. Autocrítica- Vetusta Morla
  78. Ride The Wild Wind- Queen
  79. Everybody Wants To Rule The World- Tears For Fears
  80. Come Together- The Beatles
  81. Good Company- Queen
  82. Heart’s On Fire- John Cafferty
  83. Hey, Beautiful- The Solids
  84. In My Defence- Freddie Mercury
  85. No One But You- Queen
  86. Rain On Your Parade- Duffy
  87. Sing For Absolution- Muse
  88. The River- Bruce Springsteen
  89. The Show Must Go On- Queen
  90. The Times They Are A-Changin’- Bob Dylan
  91. Stir It Up- Bob Marley
  92. Stairway To Heaven- Led Zeppelin
  93. You Just Know- Bernard Butler
  94. You Give Love A Bad Name- Bon Jovi
  95. Una Canción Me Trajo Hasta Aquí- Jorge Drexler
  96. Ticket To Ride- The Beatles
  97. My Boy- Duffy
  98. The Sound Of Silence- Simon & Garfunkel
  99. Hallelujah- Leonard Cohen
  100. Made In Heaven- Queen

Pues eso es todo. Ha sido duro el recopilar estas cien canciones, así que espero que la lista guste! Y si no, poneos vosotros a buscar las canciones.

 

Que el soneto nos tome por sorpresa

Jorge Drexler se apunta de nuevo a escribir canciones para el cine, como ya hiciera con Al Otro Lado del Río, para la película Diarios de una motocicleta.

Y, en esta ocasión, será para una película española: Lope, sobre la vida del gran Lope de Vega. El resultado es impecable, una canción muy bonita. Lo que se espera del uruguayo, vamos.